El reflujo gastroesofágico es el trastorno digestivo funcional más frecuente en menores de 1 año.
Los trastornos digestivos funcionales, hoy conocidos como alteraciones del eje intestino-cerebro, son bidireccionales: el intestino y el cerebro se comunican e influyen mutuamente. Aunque pueden causar malestar en el bebé y preocupación en la familia, suelen resolverse espontáneamente con el tiempo y con la maduración, dependiendo del tipo de trastorno.
El reflujo gastroesofágico (RGE) es un trastorno funcional (es decir, sin causa orgánica específica) que consiste en el vuelco del contenido del estómago hacia el esófago en forma involuntaria. Es común en bebés sanos con un pico entre los 2 a 4 meses y cede espontáneamente entre los 6 y 12 meses.
¿Cuáles son sus posibles causas?
Inmadurez propia de la edad
Sobrealimentación o errores en las técnicas de alimentación.
El esfínter esofágico inferior (comunica el esófago con el estómago) no está completamente desarrollado, se relaja espontáneamente con mucha frecuencia y permite el pasaje del contenido del estómago al esófago.
A veces, los lactantes tragan mucho aire al comer y esto acentúa el reflujo.