Dieta Mediterránea  y DASH: cómo alimentarse de forma saludable en el embarazo y el postparto

Mujer embarazada cocinando alimentos nutritivos.

Lo que necesitás saber:

La alimentación mediterránea y DASH son dietas respaldadas por la ciencia para el embarazo y el postparto. Lo que come la madre en esta etapa es clave para programar el desarrollo neurológico, inmune y metabólico del bebé y seguir estos principios reduce complicaciones gestacionales.

¿Cómo alimentarte durante el embarazo?

Puntos clave

  • La dieta mediterránea y la dieta DASH (siglas en inglés de Dietary Approaches to Stop Hypertension, es decir, Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión) son los dos patrones alimentarios más respaldados por la evidencia científica a nivel mundial. [1]

  • Aunque tienen nombres distintos, son muy similares entre sí: las dos priorizan verduras, frutas, cereales integrales, legumbres, carnes bajas en grasa y grasas saludables, y limitan los alimentos muy industrializados (como los snacks, golosinas, gaseosas) y los azúcares. [1,6]

  • Ambas mejoran la salud cardiovascular, ayudan a controlar el peso y reducen el riesgo de enfermedades metabólicas como la diabetes tipo 2. [2,6]

  • Lo que come la mamá durante el embarazo es determinante para la salud del bebé: influye en su sistema inmune, su microbiota, su cerebro y su predisposición a la obesidad, la diabetes y otras enfermedades crónicas en la vida adulta. [3,4,7,8,11]

  • Seguir estos patrones en el embarazo reduce el riesgo de diabetes gestacional, hipertensión, parto prematuro e internaciones del bebé en sus primeros años de vida. [7,8]

  • En el postparto, comer bien favorece la recuperación materna, la lactancia y el bienestar emocional. [3]

  • La alimentación durante el embarazo no se trata de "comer por dos", sino de comer mejor : la calidad importa más que la cantidad. [10]

¿Qué son estas dietas?

Cuando hablamos de "dieta" en nutrición no hablamos de restricción ni de pasar hambre: hablamos de un patrón de alimentación , es decir, una forma de comer en el día a día. Tanto la dieta mediterránea como la dieta DASH son reconocidas por ginecólogos, obstetras, nutricionistas e investigadores de todo el mundo como los mejores estilos de alimentación disponibles según la evidencia científica actual. [1]

Dieta Mediterránea

  • Alta en verduras, frutas, legumbres y pescado

  •  Aceite de oliva virgen extra como grasa principal

  •  Cereales integrales, frutos secos y semillas a diario

  •  Lácteos

  •  Limitar carne roja

  •  Flexible: no exige contar porciones exactas

  •  Vino tinto ocasional en adultos — nunca durante el embarazo

Dieta DASH = Dietary Approaches to Stop Hypertension (Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión)

  •  Creada en 1997 para controlar la presión arterial alta [6]

  •  Rica en potasio, magnesio, calcio y fibra

  •  Lácteos bajos en grasa como fuente clave de calcio [2]

  •  Limita el sodio  [1]

  •  Evita dulces, alcohol y bebidas azucaradas

  •  Más estructurada: sugiere porciones por grupo de alimentos

Son más parecidas de lo que parecen

A pesar de sus nombres distintos, la dieta mediterránea y la DASH comparten una base casi idéntica. Ambas promueven los mismos grupos de alimentos saludables y limitan los mismos alimentos poco beneficiosos. Se trata de diferencias de matiz, no de fondo. [6]

¿Qué son las grasas saturadas? Son las grasas que se encuentran principalmente en alimentos de origen animal y en algunos productos industriales: manteca, mantequilla, crema de leche, carnes grasas (como el cerdo con grasa visible o los embutidos), quesos muy grasos, aceite de coco y aceite de palma. También están presentes en galletitas, facturas, alfajores y comidas rápidas. Su consumo excesivo eleva el colesterol LDL ("malo") y aumenta el riesgo cardiovascular. Ambas dietas recomiendan reemplazarlas por grasas insaturadas: aceite de oliva, frutos secos, palta y pescado. [2,6]

La evidencia científica no declara a una dieta superior a la otra. La mejor es la que podés sostener en el tiempo.

Lo que importa es el patrón general, no seguir reglas al pie de la letra. [6]

Lo que comés en el embarazo es determinante para tu bebé

La alimentación materna no solo nutre a la mamá: programa la salud del bebé desde antes de nacer. Ginecólogos, obstetras e investigadores especializados reconocemos que el embarazo "es la ventana de oportunidad única" para intervenir sobre la salud de la madre y del bebé, porque los efectos de la dieta en esta etapa se extienden durante toda la vida del niño. [4,11]

Lo que la mamá come durante el embarazo no solo influye en el crecimiento del bebé, sino también en cómo funcionará su metabolismo en el futuro. Hoy sabemos que la alimentación durante esta etapa puede “programar” la salud del niño desde antes de nacer.

Una alimentación con exceso de azúcares, grasas poco saludables y productos industrializados de paquete puede aumentar, a largo plazo, el riesgo de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares en el hijo. En cambio, una dieta equilibrada y rica en alimentos frescos ayuda a favorecer un mejor desarrollo metabólico.

Además, la alimentación materna también impacta en la microbiota intestinal —las bacterias beneficiosas del intestino—, lo que se asocia con una mejor salud tanto para la mamá como para el bebé.[12,13]

Estudios destacan que seguir un patrón mediterráneo:

  • Reduce hasta un 25% las internaciones de bebés por bronquiolitis, asma e infecciones en sus primeros 2 años. [7]

  • Mejora el desarrollo neurológico infantil en los primeros 2 años de vida. [8]

  • Reduce el riesgo de diabetes gestacional y mejora el perfil metabólico de la mamá en el postparto. [7]

  • Disminuye el riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer cuando la mamá consume más verduras, frutas, legumbres, pescado y cereales integrales. [16]

  • Reduce el riesgo de obesidad infantil: una dieta materna saludable durante el embarazo se asocia con menor adiposidad en el niño a los 4–6 años, menor índice de masa corporal y menor riesgo de sobrepeso en la infancia y la adolescencia. [11,12,13]

  • La leche materna también se beneficia: una dieta saludable mejora los componentes bioactivos de la leche y la inmunidad del lactante. [3]

Mito frecuente: durante el embarazo no hay que comer por dos. La OMS recomienda solo entre 200 y 285 kcal adicionales por día. [10] Lo que cambia no es la cantidad: es la calidad y la atención a los nutrientes esenciales.

La clave está en el patrón, no en el nombre. Ya sea mediterránea o DASH, lo que la evidencia científica muestra es que comer con más vegetales, grasas de calidad y proteínas variadas hace una diferencia real: en la salud de la mamá, en la del bebé y en la de toda la familia. No hace falta elegir un nombre: alcanza con incorporar sus principios de forma sostenida en el tiempo.

Consultá siempre con tu obstetra, ginecólogo o nutricionista antes de modificar tu alimentación durante el embarazo o la lactancia.

[1] US News & World Report. Best Diets Ranking 2025. Panel de expertos: dietistas, investigadores y médicos. Enero 2025.

[2] Verywell Health / Cleveland Clinic. Mediterranean vs DASH Diet: Cardiovascular benefits and differences. Infobae , oct. 2025.

[3] Pérez-Cano FJ, Collado MC et al. Mediterranean-like diet during pregnancy and lactation: effects on maternal immune response, microbiota and infant infections. eBioMedicine , 2025. Universidad de Barcelona / IATA-CSIC.

[4] Crovetto F et al. Mediterranean diet during pregnancy modifies maternal gut microbiota. Am J Clin Nutr. BCNatal – Hospital Clínic / Sant Joan de Déu / IRSJD. Ene. 2026.

[5] Mayo Clinic. Pregnancy nutrition: focus on essential nutrients. Revisado 2024. mayoclinic.org

[6] ArchWell Health. DASH Diet vs Mediterranean Diet. Archwellhealth.com, 2025. / NIH / AARP Salud, 2020.

[7] Calle Pascual A et al. Mediterranean diet enriched with EVOO and nuts in pregnancy reduces hospitalizations up to 25% in children under 2 years. Hospital Clínico San Carlos, Madrid. Endocrinología , 2020.

[8] Ensayo clínico IMPACT-BCN. Mediterranean diet or mindfulness during pregnancy improves infant neurodevelopment at 2 years. JAMA Network Open , 2023. BCNatal / Hospital Sant Joan de Déu.

[9] NIDDK / ODPHP / DGA 2020–2025. Healthy eating during pregnancy. health.gov, rev. marzo 2025.

[10] FAO/OMS/UNU Expert Consultation. Human Energy Requirements, 2004. / Scielo Perú: Alimentación durante el embarazo, 2014.

[11] Koletzko B et al. Nutrition during pregnancy, lactation and early childhood and its implications for maternal and long-term child health. Ann Nutr Metab. 2019;74(2):93–106. DOI: 10.1159/000496471.

[12] Godfrey KM, Barker DJ. Fetal programming and adult health. Public Health Nutr. 2001;4(2B):611–624. /Barker DJ. The developmental origins of adult disease. J Am Coll Nutr. 2004;23(6):588S–595S.

[13] Dalrymple KV et al. Maternal diet, offspring diet and cardiometabolic risk in childhood. Nutrients.2023;15(5):1213. DOI: 10.3390/nu15051213.

[16] Brantsæter AL et al. A dietary pattern characterized by high intake of vegetables, fruits, and vegetable oils was associated with reduced risk of preterm delivery. J Nutr. 2009;139(8):1552–1558.

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