La respuesta es sí. De hecho, comer durante las primeras etapas del parto suele ser una buena idea, ya que te va a dar un impulso de energía muy necesario, que es probable que necesites a medida que avanza tu parto1. Es importante consultar con tu obstetra qué hacer en esa situación.
Durante el inicio del parto, es posible que empieces a experimentar contracciones, y podés aprender más sobre los primeros signos y síntomas del parto aquí. En esta etapa, tus contracciones pueden ser incómodas en lugar de dolorosas, y venir a intervalos irregulares. Este es un buen momento para comer y beber si podés, ya que te va a proporcionar la energía que necesitás a medida que tu parto continúa y se vuelve más estable1.
Una vez que comienza el trabajo de parto activo, es menos probable que sientas ganas de comer, o tengas la oportunidad de hacerlo, ya que vas a estar enfocada en dar a luz a tu bebé.
Sin embargo, mientras algunas mujeres tienen apetito durante el parto, otras no, así que escuchá a tu cuerpo y respondé en consecuencia. No hay una respuesta correcta o incorrecta aquí. La investigación demostró que no hay diferencia en la duración del parto o en el número de complicaciones experimentadas entre las mujeres que eligen comer durante el parto y aquellas que no2.
Si sentís ganas de comer durante las primeras etapas o durante el trabajo de parto activo, comer pequeñas cantidades y con frecuencia te va a ayudar a mantener tu energía, así que las porciones pequeñas entre contracciones son ideales. Otras cosas que puedes intentar, incluyen:
Evitar alimentos y comidas grandes y pesadas, porque pueden hacerte sentir náuseas e incómoda.
Optar por alimentos basados en carbohidratos integrales, ya que te van a proporcionar una liberación de energía más lenta y efectiva.
Evitar los alimentos altos en azúcar, ya que solo te van a dar un aumento de energía de corta duración.
Es importante hablar este tema con tu médico/a obstetra y tu partero/a ya que hay situaciones en las que no es adecuado ingerir alimentos. Una vez internada, es posible que no permitan consumir otros alimentos a los indicados por el médico tratante.