Suplementos durante el embarazo: cuáles suelen indicarse y por qué

Mujer embarazada tocando su panza.

Lo que necesitás saber:

Durante el embarazo aumentan los requerimientos nutricionales y, en muchos casos, la alimentación sola no alcanza para cubrirlos, haciendo necesaria la indicación médica de suplementos como ácido fólico y hierro. Los controles obstétricos periódicos son fundamentales para determinar las dosis adecuadas de estos y otros nutrientes (como calcio o vitamina B12) evitando los riesgos de la automedicación.

¿Cómo alimentarte durante el embarazo?

La nutrición y el cuidado de la salud comienzan incluso antes del embarazo. Mantener hábitos saludables durante la edad fértil ayuda a llegar al embarazo en mejores condiciones y favorece el desarrollo del bebé desde las primeras semanas.

Durante el embarazo aumentan las necesidades nutricionales y, en algunos casos, la alimentación sola no alcanza para cubrir ciertos requerimientos. Por eso, el equipo de salud puede indicar suplementos específicos como parte del cuidado prenatal.

Las necesidades nutricionales pueden variar entre distintas personas y poblaciones según la alimentación, los hábitos y las condiciones de salud, por lo que el seguimiento médico es fundamental.

Ácido fólico y hierro

El ácido fólico es uno de los suplementos más importantes durante el embarazo. Se recomienda idealmente desde antes de la búsqueda y durante el primer trimestre, ya que ayuda a prevenir defectos del tubo neural, estructuras que luego formarán el cerebro y la médula espinal del bebé.

Habitualmente se indican 400 microgramos diarios como parte de los cuidados prenatales. Además de la suplementación, el folato está presente en alimentos como legumbres, verduras de hoja verde, frutas cítricas y productos elaborados con harinas fortificadas.

Por otro lado, durante el embarazo aumentan las necesidades de hierro debido al incremento del volumen sanguíneo y al crecimiento del bebé y la placenta.

La anemia afecta aproximadamente al 40% de las embarazadas a nivel mundial. Por eso, las recomendaciones actuales sugieren suplementación diaria con entre 30 y 60 mg de hierro elemental para ayudar a prevenir anemia materna y disminuir algunos riesgos asociados al embarazo, como parto prematuro y bajo peso al nacer.

Vitamina D, calcio y vitamina B12

La vitamina D cumple funciones importantes para la salud ósea, la regulación del calcio y otros procesos del organismo. El bebé depende de las reservas maternas de vitamina D para su crecimiento y desarrollo, por lo que mantener niveles adecuados es importante incluso antes de la concepción.

El calcio también es fundamental para la salud ósea materna y fetal. En algunas embarazadas con baja ingesta o factores de riesgo, la suplementación puede ayudar a disminuir el riesgo de hipertensión y preeclampsia.

La vitamina B12 se encuentra principalmente en alimentos de origen animal, como carnes, huevos y lácteos. Las personas que siguen dietas vegetarianas estrictas o veganas pueden tener mayor riesgo de déficit y requerir suplementación indicada por el equipo de salud.

Alimentación y controles médicos

La suplementación no reemplaza una alimentación saludable y equilibrada. Durante el embarazo se recomienda mantener una alimentación variada que incluya frutas y verduras, legumbres, cereales integrales, proteínas, carnes, huevos y lácteos o sus reemplazos adecuados, grasas saludables y buena hidratación.

Dentro de las posibilidades de cada familia, es recomendable priorizar alimentos frescos y preparaciones caseras, intentando reducir el consumo de productos como snacks, golosinas, gaseosas que tienen exceso de sal, azúcares y grasas.

En algunos casos, el equipo de salud puede solicitar análisis de laboratorio para valorar el estado de determinados micronutrientes y orientar el acompañamiento nutricional.

La importancia de no automedicarse

Aunque muchos suplementos se consiguen fácilmente, no deben tomarse sin indicación médica. Consumir dosis inadecuadas o suplementos innecesarios puede tener efectos adversos.

Además, algunos suplementos pueden generar molestias digestivas, especialmente el hierro. Ante cualquier síntoma, es importante consultar y no suspender el tratamiento sin indicación profesional.

La combinación de controles médicos, alimentación equilibrada y suplementación indicada es una de las mejores maneras de acompañar un embarazo saludable.

  1. World Health Organization (WHO). WHO recommendations on antenatal care for a positive pregnancy experience. Geneva: WHO; 2016.

  2. Organización Mundial de la Salud (OMS). Daily iron and folic acid supplementation during pregnancy. Geneva: WHO; 2012.

  3. Hanson MA, Bardsley A, De-Regil LM, et al. FIGO recommendations on adolescent, preconception, and maternal nutrition. International Journal of Gynecology & Obstetrics. 2015.

  4. Hanson MA, Bardsley A, De-Regil LM, et al. The International Federation of Gynecology and Obstetrics (FIGO) recommendations on adolescent, preconception, and maternal nutrition: “Think Nutrition First”. International Journal of Gynecology & Obstetrics. 2015.

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