La nutrición y el cuidado de la salud comienzan incluso antes del embarazo. Mantener hábitos saludables durante la edad fértil ayuda a llegar al embarazo en mejores condiciones y favorece el desarrollo del bebé desde las primeras semanas.
Durante el embarazo aumentan las necesidades nutricionales y, en algunos casos, la alimentación sola no alcanza para cubrir ciertos requerimientos. Por eso, el equipo de salud puede indicar suplementos específicos como parte del cuidado prenatal.
Las necesidades nutricionales pueden variar entre distintas personas y poblaciones según la alimentación, los hábitos y las condiciones de salud, por lo que el seguimiento médico es fundamental.