Si tus antojos son por las frutas… ¡aprovéchalas! son grandes aliadas durante el embarazo.
Te aportan azúcares naturales, agua, fibra, vitamina C, carotenos, licopeno, antocianinas o folato que en conjunto te ayudan a mantener un embarazo saludable, poseen actividad antioxidante, favorecen la síntesis de colágeno, mejoran la absorción del hierro, acompañan el desarrollo visual del bebé, ayudan a prevenir los defectos del tubo neural o la constipación.
Para aprovechar de todos estos beneficios, preferí consumirlas enteras y bien lavadas, los jugos de frutas tienen menos fibra y sus azucares se absorben más rápido.
Sin embargo, no todos los antojos ofrecen el mismo valor nutricional.
¡Prestá atención!… si tus antojos son los chocolates, helados, golosinas, tortas o comida rápida, ellos aportan cantidades elevadas de calorías, azúcares, sodio y grasas de menor calidad nutricional. Por eso, en lo posible disfrutalos ocasionalmente, en porciones moderadas y siempre que puedas, elegí versiones más saludables.
¿Te gustaría probar otras alternativas? Te comparto algunas:
Si tú antojo es el chocolate compra una tableta pequeña a la vez y elegí el que tiene mayor porcentaje de cacao.
Dividí los dulces o golosinas en porciones pequeñas y guardalos en distintos lugares.
Si deseas los helados, opta por los palitos de agua y evitá los envases de gran tamaño.
Preferí budines elaborados en casa con avena, zanahoria, manzana y/o semillas.
Realizá hamburguesas caseras con carnes magras o legumbres con moderada a baja cantidad de sal.
Procurá tener a mano alimentos saludables como alternativas, entre ellos: nueces, almendras, avellanas, maní sin sal, pasas de uva, pasta de maní sin azúcar, trozos de frutas frescas, pudding de chía.
Contale a tu familia sobre tú alimento antojado y pediles que te apoyen con elecciones saludables.
Para algunas mujeres los antojos también son una manera de mimarse, de sentirse escuchadas, atendidas en su deseo y satisfacerlos les brindan sentimientos de plenitud, relajación y calma.
La clave…
Viví tus antojos con naturalidad, escuchalos con una sonrisa e incorporalos a tú alimentación de manera equilibrada. Después de todo, también forman parte de la maravillosa experiencia de gestar una nueva vida.